Decálogo para escapar de las fake news sobre nutrición y salud

Las fake news que se difunden a través de Internet siguen aumentando, y son especialmente dañinas en ámbitos como la nutrición y la salud. Desde PromoFarma han elaborado un decálogo para saber identificar los bulos y poder evitarlos.


Foto cortesía de PromoFarma

Vivimos rodeados de información, donde Internet es la principal fuente para muchos consumidores a nivel mundial, especialmente en las generaciones más jóvenes.

De esta forma, estamos cada vez más expuestos al consumo de noticias con contenido falso.

La creciente aparición de determinadas figuras en las redes como el “periodista ciudadano”, donde son los propios ciudadanos los que se convierten en informantes, y de los personas influyentessólo han llevado al aumento de la conocida noticias falsas.

Según los datos publicados por estatistael porcentaje de la población que consumió noticias falsas en el mundo en 2022 fue 71%y el porcentaje de personas que se preocuparon por el uso de información falsa como arma en el mundo, llegó al 76%siendo las redes sociales el medio de comunicación menos confiable a nivel mundial.

Las noticias falsas engañan a la nutrición
EFE/ Paolo Aguilar

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A pesar de que él 64% de los ciudadanos de la Unión Europea se sienten bastante seguros de su capacidad para reconocer la desinformación, no está de más ser conscientes del gran número de noticias falsas que circulan, ya que son cada vez más habituales.

El noticias falsas Están presentes en prácticamente todos los sectores, pero son especialmente nocivos en áreas como la nutrición, la salud, la cosmética y el cuidado personal.

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Por esta razón, Mar Santamaria, Responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma by DocMorrispropone un decálogo de preguntas que debes hacerte para evitar los bulos que circulan por internet y en las redes sociales.

Ya que “ante una noticia o información sobre salud y nutrición es muy fácil caer en la trampa de los bulos o noticias falsas“, afirma Mar Santamaría.

1. ¿Debo aceptar todo lo que leo como bueno?

No todo lo que circula en internet es cierto. Por lo tanto, analizar la información y compararla con otros antes de aceptarlo como válido.

2. ¿Es información relevante para mí?

Sé selectivo con el contenido que consumes. Muchas veces las redes sociales nos “enganchan” a determinados contenidos que realmente no nos resultan útiles.

Según la experta, “desconectarse” no es fácil por el miedo a perderse algo en el contexto de las redes, pero piénsalo, y si es un contenido vacío para ti, no lo dudes y pásalo de largo.

3. ¿Puedo identificar la fuente de la información?

Este es uno de los aspectos más importantes, ya que si no se indica quién emite el mensaje, debe transmitir cierta desconfianza.

4. ¿Qué grado de credibilidad tiene la fuente o emisor del mensaje?

En el caso de que se mencione de dónde o por quién proviene la información, lo siguiente que debemos mirar son sus credenciales, según el responsable de PromoFarma.

¿Es un profesional de reconocida trayectoria o que puede ser investigado? ¿Es una empresa? ¿Qué reputación tienes? ¿La web corporativa en cuestión está acreditada y/o tiene contenidos supervisados ​​por expertos?

5. ¿En qué canal lo estoy leyendo o viendo?

No es lo mismo un “meme” de Instagram que un artículo en una revista de prestigio.

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En las redes sociales hay mucho contenido de “impacto y consumo rápido”, lo que es directamente proporcional al contenido “poco contrastado”, por lo que debemos prestar atención a medios establecidos.

6. ¿El titular es alarmante o demasiado categórico?

“Si ves que la información crea una gran sensación de alarma o se presenta como una revelación indiscutible, corre. No todo vale un clic”, apunta.

7. ¿La información suscita otras opiniones alternativas?

Si la información que se emite deja la puerta abierta a otras pruebas o admite sus propias limitaciones, vamos por buen camino.

“Hay que huir de posiciones rígidas e inamovibles, porque son las más peligrosas”, dice Mar Santamaria.

8. ¿Se dan referencias para contrastar la información?

Si se proporcionan enlaces a webs de instituciones de referencia en el ámbito de la salud o la alimentación (o artículos o publicaciones científicas), podemos mirar el contenido, a priori, con buenos ojos.

9. ¿Puedo compararlo con un profesional de referencia?

“Los profesionales de la salud siempre están en buena disposición para revisar y explicar lo que les preocupa”, aclara.

10. ¿Necesito usar una herramienta de rebote?

El especialista menciona que existen numerosas iniciativas como enlaces, Apps y recursos creados por profesionales expertos con el fin de “cazar” bulos.

apunta la web Nutrimedia en el campo de la nutrición, y el programa Control de vacunas del Consejo Oficial de Colegios de Farmacéuticos y el Agencia EFEque niega noticias falsas sobre vacunas

¡Un consejo extra!

Si al final llegas a la conclusión de que te están engañando o tienes dudas, ¡evita compartir el contenido!

Los bulos se difunden muy rápido, por lo que si no los compartes, contribuyes a reducir el infoxicación.

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