¿Respetas, cuidas o mimas tu sistema digestivo?

¿Respetas, cuidas o mimas tu sistema digestivo?

“Y las consecuencias fisiológicas de los malos hábitos alimenticios siempre vienen más tarde, pasado un cierto tiempo; pero podemos evitarlo con una dieta sana y equilibrada, como la mediterránea, sin ser el unico”, dice el especialista, también presidente de la Asociación Española de Gastroenterología.

EFEsalud, la web especializada de la Agencia EFE, estrena hoy un nuevo videoblog, Aparato Digestivo, en formato de entrevista online.

Nuestro protagonista médico es el Dr. Enrique de Madaria Pascualjefe de la Unidad Bilio-Pancreática de su hospital, profesor asociado de Gastroenterología en la Facultad de Medicina de la Universidad Miguel Hernández (UMH).

Además, fue presidente de la Asociación Española de Pancreatología (ASEPANC) y recibió el premio europeo UEG Rising Star 2017 por su trayectoria investigadora en gastroenterología.

Primer plato, segundo plato y postre para entender el sistema digestivo

Masticar bien los alimentos en la boca, tragar en el esófago sin forzar, beber agua lentamente y digerir con algo de descanso favorecerá la absorción de nutrientes que se descomponen sistemáticamente en el estómago, duodeno, intestino delgado y grueso, al final del recorrido. . para residuos

En todo este proceso, que comienza cuando se genera el bolo alimenticio masticado con saliva, hay un denominador común, la acción de las enzimas digestivas.

“Son proteínas con funciones específicas en el caso del sistema digestivo. Ayudan a descomponer los alimentos ingeridos hasta reducirlos a simples moléculas y así obtener energía para el cuerpo humano a través de la absorción de la sangre”, explica.

Por ejemplo, la enzima alfa amilasa, presente en la saliva, es la encargada de digerir la composición de almidón de las patatas fritas desde el primer bocado.

Dr. Enrique de Madaria

A este proceso se unirán tanto el estómago, cuando el esófago, un simple órgano del aparato digestivo, “deja caer el bolo alimenticio por su tubo”, como el hígado, el páncreas, la vesícula biliar, el duodeno y el pequeño e intestino grueso, todos esenciales para que las moléculas de nutrientes sean absorbidas.

Sistema digestivo: estómago y duodeno

“Los alimentos y bebidas que ingerimos se depositan en el estómago, una especie de bolsa muy activa, a diferencia del esófago. Por un lado, segrega un líquido que contiene enzimas y ácido clorhídrico (producido por las glándulas gástricas situadas en su pared interna); y por otro lado, comienza la digestión en serio”, señala.

El bolo alimenticio, ya una masa viscosa (quimo), continúa su camino y sale del estómago hacia el duodeno o parte inicial de los intestinos, donde el alimento se encuentra con más líquidos generados por el hígado y el páncreas.

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El hígado, que no es sólo un órgano relacionado con las enfermedades, no es tan conocido como el estómago, que es muy popular al señalarse sistemáticamente como lugar de apetito y hambre, o como zona de dolor.

“En el hígado -detalla- se produce la bilis, un líquido con diferentes funciones: por un lado, elimina las toxinas del cuerpo humano, que serán extraídas junto con las heces, y, por otro, actúa como un detergente, a modo de Místol o Hada(dos marcas comerciales muy populares en España).

Sistema digestivo: Hígado, vía biliar y páncreas.

La bilis -secreción amarillo-verdosa- disuelve las grasas en ácidos grasos para que las enzimas puedan actuar más eficientemente tanto en la descomposición como en la absorción de los nutrientes.

“Sin bilis -subraya el gastroenterólogo- no habría una digestión adecuada de las grasas”.

Por su parte, el páncreas, un órgano parecido a una salchicha, bien escondido dentro del abdomen, genera el jugo pancreático, un líquido con muchisimo Y muy poderoso Enzimas digestivas.

“Estos fermentos y proteínas son capaces de digerir cualquier tipo de alimento. Junto con la bilis, hacen maravillas en la descomposición de los alimentos sólidos y líquidos que ingerimos”, destaca.

La vesícula biliar, más conocida porque hemos oído o leído sobre sus enfermedades, es un simple bolsita Está lleno de bilis producida por el hígado.

Sistema digestivo: vesícula biliar

“Esta bolsa se vacía cuando hay que digerir los alimentos, digamos, se exprime para extraer hasta la última gota de bilis y se mezcla en el duodeno con el bolo alimenticio pastoso y el jugo pancreático, facilitando aún más la digestión”.Dr. Enrique de Madaria

El intestino delgado, con sus dos partes, el yeyuno y el íleon, es la continuación de la sección duodenal.

“Es realmente interesante por su longitud -indica-, ya que desplegada mediría alrededor de nueve metros, sin contar los pliegues de su superficie interior, recubierta, a su vez, de unos filamentos llamados vellosidades (determinante para celíacos)”, comenta.

Las células que recubren el intestino delgado aportan otro número añadido de enzimas para insistir en la digestión de los nutrientes y, sobre todo, se dedican a la absorción de moléculas simples generadas en la descomposición de los alimentos (proteínas, carbohidratos y grasas).

Sistema Digestivo: Absorción y transporte de alimentos

“Este proceso de absorción culmina con el paso de estas moléculas nutritivas al hígado a través de la sangre, proceso donde se sintetizan los productos necesarios -calorías- para que se utilicen como energía en el mantenimiento del cuerpo humano (corazón, cerebro, músculos). … hasta la última celda)”.Dr. Enrique de Madaria

Restos sólidos y líquidos que no se absorben, como las fibras, y distintos componentes de la dieta de difícil digestión o sin interés para el organismo humano llegan hasta el último tramo del aparato digestivo, el colon o intestino grueso.

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En su interior viven millones de microorganismos, básicamente bacterias y hongos, como la levadura Candida albicansla gran mayoría de los cuales son muy útiles para los sistemas digestivo e inmunológico.

El contenido microbiano de nuestro intestino grueso está formado por una masa que pesa unos dos kilogramos: contiene unos diez billones de microorganismos, diferenciados hasta en 1.200 especies de bacterias.

Él microbiota intestinal varía en número, variedad y calidad desde la infancia, y se mantiene bastante estable en la edad adulta hasta que sufre cambios significativos en la vejez, años en los que su variabilidad disminuye o su número aumenta o disminuye.

Un tercio de estos microbios intestinales son comunes a la mayoría de la población, mientras que otros dos tercios dependen de la fisiología de cada persona, por lo que la microbiota de los intestinos es análoga a un documento de identidad personal.

Los microbios cumplen múltiples funciones, desde proporcionarnos vitaminas B o K, que ellos mismos generan, hasta ayudarnos a digerir los alimentos, como los polisacáridos; incluso corren el riesgo de degradar los compuestos tóxicos que defienden nuestra mucosa intestinal.

En este tubo se digieren los restos del bolo alimenticio, como repaso complementario, para intentar obtener un poco más de energía nutritiva.

Sistema digestivo: colon o intestino grueso

“Además, estos restos se secan en el colon, es decir, se les extrae completamente el agua y se forman las heces, productos de desecho que desecha nuestro sistema digestivo. En las heces también encontraremos bacterias del propio colon, toxinas y otros productos. que expulsan el cuerpo.

“El color marrón de las heces está condicionado por la bilis. De hecho, hay casos de pacientes que no producen bilis y el color de sus heces es blanquecino”.

Dr. Enrique de Madaria

¿Las bebidas pasan por el mismo proceso digestivo?

El ser humano requiere grandes cantidades de agua diariamente, indispensable para la supervivencia del organismo; por tanto, nos interesa captar los posibles nutrientes de las bebidas y, sobre todo, su agua… elemento líquido será absorbido a lo largo del tubo digestivo.

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“Este es el caso de la leche, con sus proteínas, calcio y carbohidratos, pero también su agua”, ejemplifica.

“Tanto es así que en algunas enfermedades, cuando el paciente no absorbe bien el agua, como la gastroenteritis infecciosa, sufre unas diarreas muy molestas; una situación médica que requiere una mayor ingesta de agua porque no se puede absorber adecuadamente”, explica. .

Aparato digestivo con el Dr. Enrique de Madaria PascualLas patologías más prevalentes asociadas al aparato digestivo

Las enfermedades del sistema digestivo son muy comunes y causan muchas molestias, así como muy numerosos licencias médicas; dos factores relevantes para las estructuras familiares, económicas, laborales y de salud.

La experiencia clínica dirigirá nuestra mirada hacia el reflujo gastroesofágico (ácidos y enzimas que dañan la mucosa interna que recubre el tubo esofágico), la acidez estomacal y la hernia de hiato, la dispepsia -dolor en la parte superior del abdomen-, hacia la inflamación provocada por la Helicobacter pyloriy, aunque cada vez hay menos casos, a las úlceras de estómago y duodeno.

También, a enfermedades hepáticas frecuentes, como la acumulación de grasa que provoca esteatosis hepática; cálculos biliares, muy frecuentes; a enfermedades del páncreas, algunas frecuentes, pero con buena respuesta al tratamiento, y otras infrecuentes, como los tumores.

Además, nuestro interés se centrará en la colitis ulcerosa, de gran importancia por su cronicidad, el síndrome del intestino irritable, por los nervios que produce en el paciente, la celiaquía, los pólipos, la diverticulosis, el cáncer de colon, la diarrea o el estreñimiento.

Doctor, ¿y cuál es la clave preventiva de las enfermedades del aparato digestivo?

“Comer en base a una dieta equilibrada y saludable desde pequeños, como la mediterránea, aunque hay otras que también son saludables, como la dieta atlántica; evitar la ingesta excesiva de productos nocivos para el organismo, como grasas y bebidas alcohólicas, que provocan muchos problemas en el sistema cardiovascular”.

“Si comemos demasiado y engordaremos desproporcionadamente, lo que dará lugar a comorbilidades, como diabetes. En definitiva, una alimentación sana y evitar los excesos de alimentos y bebidas que nos provocan problemas de salud.

El Dr. Enrique de Madaria Pascual concluye su intervención en el primer videoblog de Aparato Digestivo

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