El traslado neonatológico, seguro y eficaz, de un bebé

Si un bebé nace con un problema de salud inesperado, o se espera que su llegada al mundo sea muy prematura, o el diagnóstico prenatal muestra una malformación, dificultad respiratoria o cardiopatía congénita, no hay duda: traslado seguro a un hospital de referencia. , en ambulancia con incubadora, incluso en avión o helicóptero, acompañados de un médico especialista en urgencias neonatales o pediátricas

El traslado neonatal seguro y eficaz de un bebé

“Todo debe estar bien preparado. El objetivo del transporte neonatal es que el bebé sea llevado a un centro especializado que cuente con la infraestructura y la experiencia para su diagnóstico y tratamiento”, dice el doctor Manuel Sánchez Luna, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital General Universitario Gregorio. Marañón en Madrid.

Las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre el transporte neonatal, recogidas y actualizadas por la Sociedad Española de Neonatología (seNeo), dejar muy claro que “los recién nacidos no son adultos pequeños“.

“Es necesario un conjunto de recursos específicos pensados ​​para ellos y sus peculiaridades -argumentan en un documento-, y eso incluye todo lo relacionado con el transporte en situaciones clínicas a veces muy complejas y delicadas”.

“El derecho a recibir un tratamiento adecuado a las necesidades de la enfermedad neonatal implica que es necesario en todo momento anticipar el nivel de atención y coordinar con los centros asistenciales la necesidad de cuidar a la madre y a su hijo con las garantías necesarias“, subrayan.

El traslado del recién nacido a un hospital adecuado, sin riesgos añadidos

La mayoría de las veces, el transporte de la madre y su bebé, o solo del bebé, que siempre implica un riesgo, se realiza buscando un nivel de asistencia superior al que se puede recibir en el hospital de origen.

“Este tipo de transferencias tienen que emular la situación del bebé en el útero, y por eso la Sociedad Española de Neonatología (seNeo) ha establecido una serie de requisitos estándar para el adecuado transporte de recién nacidos de riesgo o enfermos, que lamentablemente no siempre se cumplen”.Dr. Manuel Sánchez Luna, también presidente de seNeo

El riesgo de parto inminente y complicaciones durante el traslado (factores perinatales), así como la distancia y disponibilidad de camas en el hospital receptor, son factores que deben ser valorados para la decisión de traslado materno-fetal.

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Lista de factores perinatales habituales:

  • Amenaza de trabajo de parto prematuro en gestaciones de menos de 32 semanas, con o sin rotura de membranas.
  • Parto múltiple de menos de 34 semanas.
  • Retraso grave del crecimiento intrauterino en lactantes menores de 34 semanas.
  • Malformaciones congénitas que requieren tratamiento inmediato.
  • Incompatibilidad sanguínea grave.
  • Hidropesía fetal (acumulación de líquido en el peritoneo).
  • Polihidramnios (demasiado líquido amniótico), o lo contrario, oligoamnios severo.
  • preeclampsia síndrome grave o HELLP (hemólisis, aumento de las enzimas hepáticas y trombocitopenia)
  • Diagnóstico prenatal de enfermedad metabólica que requiere control inmediato.
  • Enfermedades maternas graves o complicaciones del embarazo (cardiopatías, diabetes, insulinodependencia, enfermedades autoinmunes o metabólicas, hipo/hipertiroidismo, drogodependencias, infecciones, accidentes, etc.).

A su vez, los especialistas tendrán en cuenta cualquier tipo de contraindicación, como desprendimiento de placenta, sangrado a considerar, necesidad de atención materna urgente, parto inminente o sufrimiento fetal severo.

SeNeo recomienda, por tanto, optimizar al máximo el transporte intrauterino, ya que la morbimortalidad es mayor en los prematuros transportados fuera del útero, evitando los traslados en medios de transporte innecesarios, dado el impacto sociofamiliar y su coste sanitario.

“El concepto de traslado neonatal (recién nacido) tiene un significado más amplio que el de mero transporte, ya que incluye la decisión del centro emisor, su valoración, búsqueda de un hospital adecuado, estabilización, transporte y proceso de ingreso en el centro receptor”.

Dr. Manuel Sánchez Luna

Las indicaciones para el traslado de un recién nacido serían:

  • Dificultad respiratoria -falta de desarrollo pulmonar- por cualquier motivo (membrana hialina, síndrome de aspiración de meconio, hernia diafragmática congénita, hipertensión pulmonar persistente, etc.) que no pueda ser manejada en el centro emisor.
  • Apnea persistente y/o bradicardia.
  • Prematuridad (los bebés de muy bajo peso al nacer deben ser atendidos en un centro neonatal de nivel tres).
  • Complicaciones importantes en el parto, falta de respuesta a las maniobras de reanimación, depresión neonatal severa (asfixia perinatal).
  • Convulsiones neonatales.
  • Sospecha de cardiopatía congénita.
  • enfermedades quirúrgicas.
  • Sospecha de infección (sepsis, meningitis).
  • sospecha de “choque“(choque).
  • Trastornos metabólicos (acidosis persistente, hipoglucemia recurrente).
  • Trastornos hematológicos (trombocitopenia, enfermedad hemolítica).
  • Cualquier enfermedad que requiera cuidados intensivos o tratamiento complejo (diálisis peritoneal, drenaje ventricular, drenaje torácico o abdominal, exanguinotransfusión, hemofiltración arteriovenosa, ECMO).
  • Cualquier recién nacido que “no esté bien” por razones desconocidas.
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En cualquiera de los casos, las familias deben estar bien informadas, siempre antes de asignar los recursos que necesitará cada recién nacido, sabiendo las posibilidades que tendrán de recibirlo en otro hospital.

Es muy importante que cada centro conozca su nivel o capacidad de atención y esté preparado para la estabilización y traslado a un centro de referencia superior, con el que se debe coordinar previamente.

Especialistas en traslados, siempre en una UCI móvil con incubadora

El equipo que transporte a la madre gestante o al recién nacido deberá estar integrado por personal con formación en neonatología y transporte neonatal, con experiencia suficiente para brindar la atención necesaria y pertinente, tanto en el hospital emisor como durante el traslado al hospital de destino. .

“Deben ser capaces de anticiparse y tratar los posibles problemas o emergencias que se presenten en cualquier fase del transporte”, señala el neonatólogo.

El documento de seNeo sobre este tipo de traslado indica, de forma general, la formación clínica recomendada del equipo:

“En medicina neonatal: fisiopatología del parto, estabilización neonatal, enfermedades congénitas y adquiridas del recién nacido, enfermedades frecuentes del recién nacido, parto de bajo y alto riesgo para el recién nacido, así como conocer la estructura y seguridad del tipo de transporte “.

Y también enumera una serie de trámites ineludibles para los profesionales:

  • Atención del parto, reanimación neonatal.
  • Examen físico.
  • Manejo de la vía aérea e intubación.
  • Accesos venosos y arteriales (centrales y periféricos).
  • Monitorización neonatal estándar e invasiva.
  • Drenaje torácico y abdominal.
  • Manejo ventilatorio y hemodinámico.
  • Preparación y administración de medicamentos para pacientes neonatales.

Igualmente relevante es el transporte inverso, retorno, cuando el motivo del traslado se haya resuelto antes del alta domiciliaria.

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“Este traslado ayuda a aprovechar mejor las camas hospitalarias en un sistema regionalizado, además de facilitar las visitas de madres y padres a los recién nacidos hospitalizados”, dice.

“Cuando se prevea la necesidad de cuidar a un recién nacido en un centro especialmente preparado, es clave que se hagan todos los esfuerzos para que estos pacientes nazcan en estos centros“, señala.

“Con todo, el mejor y más seguro transporte es el prenatal (vientre materno), teniendo en cuenta que es el que permite cuidar a estos pequeños nada más nacer, donde se les puede ofrecer el trato individualizado. que necesitan”, reitera.

“No podemos olvidar, finalmente, la derechos del recién nacido recibir cuidados, atención especializada y el nivel de tratamiento adecuado y dimensionado éticamente, y garantizarlos desde cualquier etapa del embarazo hasta el alta hospitalaria”.

Concluye el Dr. Manuel Sánchez Luna, presidente de seNeo y jefe del Servicio de Neonatología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid

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