Plantas medicinales: no es oro todo lo que reluce

Hay muchas creencias erróneas sobre el poder curativo de las plantas medicinales, ya que muchas veces se idealizan o se tergiversan sus propiedades. Desde la equinácea, pasando por el aloe vera, pasando por la valeriana, el ginseng, el hipérico o el té verde, no es oro todo lo que reluce.

Los mitos sobre algunas de estas plantas medicinales pueden poner en riesgo la salud de las personas que creen en ellas, explica a Efesalud la doctora y máster en biotecnología biomédica, Esther Samper.

“Que se consideren inofensivas porque son naturales, que no pasa nada por combinar plantas medicinales con medicinas o que se llaman así porque han demostrado sus beneficios terapéuticos son algunos de los mitos que rodean a muchos de estos productos que se venden en farmacias y herbolarios. ,” Señala.

A su juicio, el uso terapéutico de muchas plantas hoy en día se basa principalmente en creencias que se han difundido de boca en boca o, en ocasiones, por escrito, sin que nadie comprobara mediante ensayos lo que había de cierto en ellas. clínico.

“Es muy típico el argumento de que si llevan tantos años usándolo debe ser porque funciona”reprensión.

en su nuevo libro “El lado oculto de la farmacia” (Planeta) advierte que el la tradición no es un sello de garantíaLejos de ello, y varios ensayos clínicos en las últimas décadas “nos han demostrado que algunas plantas medicinales han sido mal utilizadas durante miles de años, a pesar de que siguen conservando su aura curativa en la cultura popular”.

Por otro lado, para que una planta medicinal tenga algún efecto terapéutico y también un posible efecto adverso, su principio activo debe estar presente en cantidad suficiente.

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Las plantas medicinales, en forma de suplementos dietéticos, que se encuentran en herbolarios o farmacias, “tienen sus principios activos en tan baja cantidad que la aparición de efectos adversos se convierte en un evento extremadamente raro”.

Esto también significa que hay pocas posibilidades de que ingiera suficiente ingrediente activo para ofrecer efectos beneficiosos para la salud.

“Precisamente por eso, los complementos alimenticios con plantas medicinales no pueden publicitarse
alegando propiedades terapéuticas, diagnósticas o preventivas, independientemente de si
encontrar en el herbolario o en la farmacia, porque no tienen estudios cientificos que avalen
los beneficios de estas formulaciones.

“Vivimos en una época en la que el término natural se asocia frecuentemente con ‘lo mejor’, es decir, con lo que es sano, inocuo y beneficioso para la salud. Esa es la gran mentira implícita en torno a este concepto”, afirma. Samper.

Plantas medicinales, lo que dice la evidencia científica

equinácea.- Sobre esta planta nos dice el autor, entre otras cosas, que no se ha demostrado su utilidad para acortar la duración de enfermedades infecciosas respiratorias, como gripe o resfriados, ni para aliviar sus síntomas.

Aloe vera.- Samper explica, entre otros puntos, que su efecto laxante a altas dosis y mejora de la función intestinal es el más claro y probado, pero hay un problema en no recomendar la planta para este fin: tiene moléculas con potenciales efectos adversos como los derivados de hidroxiantraceno.

Valeriana.- Los resultados de los estudios sobre su utilidad para los problemas de sueño son contradictorios y no se pueden extraer conclusiones claras de los mismos.

La especialista refiere que no hay suficiente evidencia científica para saber si podría ayudar con los síntomas de la menopausia, la ansiedad o la depresión.

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Ginseng.- Hay múltiples estudios que sugieren que el ginseng asiático puede mejorar el metabolismo de la glucosa. Sin embargo, muchos de estos estudios no son de alta calidad y se necesita una investigación más rigurosa.

hipérico.- Respecto a esta planta medicinal, también conocida como hierba de San Juan y que destaca por haber recibido una gran atención científica, Samper advierte que su uso requiere especial precaución y conocimiento, ya que se ha demostrado claramente que interacciona con múltiples fármacos, a veces de forma graves e incluso mortales.

Té verde.- Al contener teína, se ha observado que su ingesta, a lo largo del día, es útil para mantenerse alerta y despierto.

Existe un fármaco derivado de esta planta medicinal que está indicado para el tratamiento de las verrugas genitales y perianales.

Por otro lado, explica, no hay evidencias concluyentes sobre su utilidad contra el cáncer.

Junto a esta lista, más amplia que la que recogemos aquí y con explicaciones más abundantes, el autor también incluye un capítulo dedicado a analizar los suplementos dietéticos y nutricionales y sus supuestas características saludables.

En su libro también aborda el tema de la publicidad engañosa, la de los medicamentos sin eficacia probada contra la gripe o el resfriado que se venden como gominolas, pasando por el multimillonario negocio de la homeopatía, o los artículos antimosquitos.

EFE/Harish Tyagi

En su opinión “no hay lugar para mentiras piadosas en el ámbito médico ni posible justificación para prescribir productos de farmacia sin eficacia probada”.

Todos sus argumentos se basan no solo en su conocimiento científico, sino también en estudios clínicos e investigaciones diversas.

Para ser críticos como consumidores, defiende, es necesario tener la mayor información posible sobre lo que compramos.

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Esther Samper (Pilar de la Horadada, Alicante, 1984) también doctora en Ingeniería de Tejidos Cardiovasculares, ha centrado su carrera profesional en el campo de la investigación y divulgación científica y fue responsable de la sección de salud Soitu.es y del blog Dr. Shora en el diario El Pais.

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